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Cuidar a Nuestros Seres Queridos en Época de Frío y Fiestas Navideñas: Consejos para Proteger la Salud de Personas Vulnerables

Cena en fiesta navideña. Cuatro generaciones celebrando.
Cena en fiesta navideña. Cuatro generaciones celebrando.

Las fiestas navideñas suelen llenarse de abrazos, reuniones familiares, música suave, luces cálidas y momentos que atesoramos con el corazón. Pero también llegan acompañadas del frío, de cambios bruscos de temperatura y de un aumento significativo de enfermedades respiratorias —especialmente en personas vulnerables: niños pequeños, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y quienes tienen defensas bajas.


Como médico, he visto cómo muchas de estas enfermedades pueden prevenirse con hábitos sencillos, amorosos y oportunos. Este artículo busca brindarte seguridad, tranquilidad y claridad, para que disfrutes estas fechas con salud y para que tus seres queridos estén protegidos.


A continuación, te comparto una guía completa para cuidarte y cuidar a quienes más lo necesitan en esta temporada.


1. Entender por qué aumentan las enfermedades respiratorias en invierno


El frío no solo “se siente”; impacta directamente en nuestro cuerpo:


  • Disminuye las defensas naturales de la nariz y garganta.


  • Los virus respiratorios se mantienen más estables en temperaturas bajas.


  • Las personas pasan más tiempo en interiores, compartiendo aire en espacios cerrados.


Por eso es común ver un aumento de:


  • Resfriados


  • Influenza


  • Faringitis y laringitis


  • Neumonías


  • Exacerbaciones en pacientes con asma o EPOC


Cuando hablamos de adultos mayores, niños, personas con diabetes, hipertensión, obesidad o enfermedades crónicas, un simple resfriado puede complicarse más rápido. Conocer estos riesgos es el primer paso para actuar a tiempo.


2. Preparar la casa para el invierno: un gesto de amor silencioso


El hogar es donde pasamos la mayor parte de estas celebraciones, y por lo tanto, donde debemos comenzar a prevenir.


Tips prácticos:


a) Ventila diariamente, aunque haga frío.

5–10 minutos son suficientes para renovar el aire y disminuir virus en el ambiente.


b) Mantén una temperatura estable.

Evita cambios bruscos —son uno de los principales detonantes de problemas respiratorios.


c) Hidrata el ambiente.

El aire seco irrita vías respiratorias. Un humidificador o un recipiente con agua cerca del calentador pueden ayudar.


d) Limpieza estratégica.

Prioriza superficies de contacto frecuente: mesas, manijas, celulares, controles remotos.


e) Reduce el polvo.

Personas con alergias o asma pueden presentar crisis durante el invierno si el ambiente no está bien controlado.


3. Cómo vestir a las personas vulnerables: más que abrigar, proteger


No se trata de poner muchas capas: se trata de hacerlo correctamente.


Consejos esenciales:


  • Capas ligeras: retienen mejor el calor que una sola prenda gruesa.


  • Cubrir cuello, pecho y cabeza: por donde más se pierde calor.


  • Evitar ropa húmeda o sudada: puede disminuir rápidamente la temperatura corporal.


  • Calzado cerrado y calcetines secos: indispensable para adultos mayores y niños.


Si cuidas a una persona mayor o con enfermedad crónica, revisa con frecuencia que sus manos y pies estén tibios.


4. Alimentación que fortalece las defensas en temporada de frío


La comida es medicina, especialmente en invierno.


Alimentos recomendados:


  • Frutas ricas en vitamina C: naranja, guayaba, fresas, kiwi.


  • Verduras ricas en antioxidantes: espinaca, brócoli, zanahoria.


  • Proteínas magras: pollo, pavo, huevo, pescado.


  • Calditos y sopas naturales: hidratan y ayudan a mantener una temperatura adecuada.


  • Infusiones tibias: jengibre, miel, limón (evitar miel en bebés menores de un año).


Evita en exceso:


  • Azúcares refinados


  • Bebidas muy frías


  • Alcohol sin moderación


  • Comidas demasiado grasosas


5. Reuniones familiares: cómo celebrar sin exponer a quienes más amamos


La Navidad es unión, pero también es responsabilidad.


Tips para reuniones seguras:


1. Espacios ventilados:

Abrir ventanas aunque sea un poco ayuda muchísimo.


2. Si alguien está enfermo, es mejor evitar asistir:

Un gesto de cuidado hacia el otro.


3. Proporciona gel antibacterial en entradas y mesas.


4. Evita cambios bruscos de temperatura al entrar o salir.


5. Evita besar en la cara a bebés o adultos mayores:

Puede parecer un detalle pequeño, pero reduce significativamente el riesgo de contagio.


6. Cuida que las personas vulnerables no permanezcan cerca de quienes tosen o estornudan.


Un ambiente amoroso también se construye protegiendo a los demás.


6. Señales de alerta: cuándo buscar atención médica


A veces los síntomas parecen simples, pero evolucionan de forma rápida en personas vulnerables.


Acude a consulta si observas:


  • Fiebre persistente por más de 48 horas


  • Dificultad para respirar


  • Labios morados o piel muy pálida


  • Tos intensa que no mejora


  • Dolor de pecho


  • Deshidratación o baja ingesta de líquidos


  • Somnolencia excesiva, confusión o irritabilidad marcada


  • En el caso de personas con enfermedades crónicas:


    • Descompensación

    • Glucosa elevada persistentemente

    • Presión arterial muy alta o muy baja

    • La atención temprana evita complicaciones.


7. Cuidado emocional durante las fiestas: fortaleza para la salud


Cuidar también significa acompañar emocionalmente.


La alegría, el cariño y la tranquilidad fortalecen el sistema inmune y ayudan a que el cuerpo responda mejor.


Pequeñas acciones que generan gran bienestar:


  • Pasar tiempo de calidad con la persona.


  • Conversar sin prisa.


  • Validar sus emociones: miedo, nostalgia, alegría.


  • Hacerlos sentir incluidos en reuniones y decisiones.


  • Respetar ritmos: si están cansados, permitirles descansar.


La salud emocional es parte fundamental del cuidado integral.


8. Qué hacer ante un resfriado o infección respiratoria


Aunque nos cuidemos, los contagios pueden ocurrir. Lo importante es actuar correctamente desde el inicio.


Recomendaciones generales:


  • Mantener reposo.


  • Hidratación constante.


  • Evitar el uso indiscriminado de antibióticos.


  • Usar medicamentos solo bajo indicación médica.


  • Mantener distancia de otros familiares para evitar contagios.


  • Vigilar síntomas cada 6–8 horas en personas vulnerables.


Un resfriado tratado a tiempo evita complicaciones como neumonías o exacerbaciones de enfermedades crónicas.


9. Consejos especiales para cuidadores


Si eres cuidador o cuidadora, tu labor es invaluable.


Cuida también de ti:


  • Duerme bien.


  • Mantén una alimentación adecuada.


  • Lávate las manos constantemente.


  • No te expongas al frío innecesariamente.


  • Si tú enfermas, pide apoyo: no cargues todo en soledad.


Cuidar desde la salud es cuidar desde el amor.


Conclusión: Que estas fiestas estén llenas de salud, amor y tranquilidad


Las fiestas navideñas nos recuerdan la importancia de la familia, la unión y el cariño. Proteger la salud de quienes más amamos —especialmente de las personas vulnerables— es una forma de demostrar amor auténtico.

 
 
 

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